domingo, 12 de julio de 2015

¡ESTO NO ES LO QUE ESPERÁBAMOS! (Capítulo 1)

Teniendo en cuenta que estamos en julio, que mejor manera que empezar este blog que dedicando una entrada a uno de los temas veraniegos favoritos de los aficionados: hablar de fichajes fallidos. Porque en estos meses de mercadeo de futbolistas, muchas veces los equipos consiguen contrataciones extraordinarias que hacen las delicias de sus aficionados; pero en otras ocasiones firman a jugadores que llevan a los seguidores a desesperarse o a reír por no llorar. Y no nos engañemos: nos gusta tanto hablar de los primeros como de los segundos.

¿Por qué un fichaje es un fiasco? No existe una respuesta única. Lo más típico suele ser que la calidad del futbolista no está al nivel que se creía, pero puede haber muchos más factores: problemas de adaptación, lesiones inesperadas, enfrentamientos con los técnicos... En cualquier caso, el resultado siempre es el mismo: el futbolista no cumple las expectativas. No obstante, ello no impide que algunos de estos jugadores sean recordados con cariño por la hinchada, e incluso que en posteriores equipos tengan un rendimiento más que notable.

Hacer un listado completo de los fichajes frustrados en los últimos 20-30 años sería larguísimo y me fastidiaría futuras y jugosas publicaciones. Así que hoy nos limitaremos a recordar seis casos concretos, En un futuro seguiremos con más nombres.

1: PHILIPPE CHRISTANVAL


Un auténtico clásico de cualquier lista de este tipo. El bueno de Christanval fue fichado por el Barcelona a precio de oro (más de 16 millones de euros) en el verano de 2001, un estío en el que el entonces presidente, Joan Gaspart, se gastó auténticas barbaridades en futbolistas que nunca llegaron a triunfar de azulgranas. Se esperaba que este francés procedente del Mónaco aportara al centro de la defensa contundencia, seguridad, juego aéreo y buen trato con el balón; pero luego la realidad fue bastante diferente: ni era seguro, ni tampoco un portento con el balón en los pies (en el juego aéreo le daremos el aprobado). En su primer año aún tuvo participación, pero en la segunda temporada quedó prácticamente marginado y sólo disputó 5 partidos de Liga. Frustrado y sin sitio en el proyecto 2003-04, el Barça le dio la carta de libertad (sí, el de los 16 millones de euros se marchó gratis) que él aprovechó para firmar por el Olynpique de Marsella (donde tampoco le fue muy bien, que digamos).

2: MARCUS PÜRK


Seguramente un caso mucho menos conocido que el anterior, excepto para los aficionados de la Real Sociedad. El conjunto donostiarra se hizo con sus servicios en 1995, necesitado de goles tras el traspaso de Meho Kodro al Barcelona. Las buenas cifras que este delantero austriaco había conseguido en su liga y su llegada a la internacionalidad llevaron a pensar a la Real que podía ser el jugador idóneo, pero los resultados fueron otros: el jugador no llegó a dar la talla en la liga española, donde llamó la atención por su velocidad pero no por su instinto matador, logrando únicamente cinco goles. La destitución de su valedor, Salva Iriarte, fue la puntilla para este atacante, que al año siguiente fue cedido al Sturm Graz. No volvió a vestir la camiseta donostiarra, desvinculándose definitivamente del club en 1998.


3: CLAUDEMIR VITOR


Que sería de estas listas sin incluir una de esas sorprendentes contrataciones con las que el Real Madrid (como el Barça) nos regala de vez en cuando. Vítor fue fichado en el verano de 1993 por el club merengue para luchar por el puesto de lateral derecho con el eterno Chendo. En principio, se le fichó como preludio de Cafú, que tenía que venir a ocupar su puesto meses más tarde; pero la estrella nunca llegó y Vítor, con un rendimiento pobrísimo, se quedó en solo tres partidos debido a lesiones y problemas de adaptación (llegó con tan solo 21 años). Su desconocimiento del fútbol español (llegó a decir que no sabía que era eso de "la Quinta del Buitre") y la actitud de su presidente Ramón Mendoza (que llegó a decir públicamente "Vítor es una castaña") tampoco le ayudaron. Rechazado por el Madrid, regresó a su Brasil natal, donde sí tuvo una larga y exitosa carrera.


4: ADOLFO "EL TREN" VALENCIA


Apodado el "Tren" por su poderío físico, en España no pasó de vagoneta. Fue fichado por el Atlético de Madrid en el verano de 1994 procedente del Bayern de Munich, donde había firmado unos respetables 15 goles en liga a pesar de sus problemas de adaptación. Se suponía que en el Atlético de la mano de "Pacho" Maturana iba a dar lo mejor de sí mismo, pero los resultados fueron muy diferentes: Valencia solo jugó allí una temporada, en la que estuvo a la altura del flojo rendimiento del equipo, marcando únicamente 6 goles en 24 partidos y fallando ocasiones hasta hartarse. Para la historia han quedado las palabras que el inolvidable Jesús Gil, presidente del Atlético aquellos días, le dedicó tras un horrible partido ante el Logroñés: "Al negro le corto el cuello. Me cago en la madre que parió al negro. Cuando no veo actitud me cargo a mi padre". A pesar de ello, el delantero nacido en Colombia (con la que jugó los mundiales del 94 y el 98) asegura que recuerda a Gil con cariño.

5: DENILSON DE OLIVEIRA


Vaya por delante que no pongo en duda el talento de este jugador, pero creo que es indiscutible que el Betis nunca llegó a amortizar los 5.500 millones de pesetas (33 millones de euros) que pagó para hacerse con sus servicios. Llegó al club verdiblanco en 1998 procedente del Sao Paulo como el jugador deseado por medio mundo por su habilidad y peligro en ataque; pero su fama fue diluyéndose poco a poco entre regates poco efectivos, pequeñas lesiones y partidos jugados a medio gas.Tras una última temporada con el Betis (la 2004-05) en la que sólo fue titular en 3 ocasiones, Denilson se desvinculó del club del Villamarín con tan sólo 28 años, y empezó un peregrinaje por toda clase de equipos hasta su retirada en 2010. Su rendimiento en el fútbol español estuvo muy por debajo de lo esperado, lo que no le impidió ser campeón del mundo con Brasil en el 2002.


6: PATRICK KLUIVERT


Al igual que Denilson, no se puede dudar de su extraordinaria calidad, pero sí del rendimiento que dio con la camiseta que aquí lleva puesta: la del Valencia. Fichado en el 2005 cuando salió por la puerta de atrás del Newcastle, todo fue mal desde el principio: no pasó la primera revisión médica, su contratación no fue solicitada por Quique Flores (entrenador del equipo che), y fue incapaz de ponerse en forma durante la pretemporada. Los partidos oficiales confirmaron lo que ya se veía venir: que Kluivert ya no era el potente y peligroso delantero que jugó en el Barcelona. Sólo intervino en diez partidos de Liga, jugando 202 minutos y logrando un único gol. El poco nivel mostrado generó mucha frustración de los aficionados y provocó la rescisión de su contrato al final de su primera y única temporada en la capital del Turia.






miércoles, 8 de julio de 2015

¡BIENVENIDOS!

Después de un año de parón en "Citius, Altius, Fortius", he decidido retomar las publicaciones de artículos deportivos, con la misma ilusión y ganas con las que empecé hace casi tres años. Espero ser más regular esta vez...

Al respecto, he decidido introducir una novedad: crear este segundo blog, dedicado única y exclusivamente a temas futboleros. No es un capricho: al fin y al cabo, es mi deporte favorito, del que más conozco y el que más seguidores tiene en el mundo. De ahí que haya decidido darle una importancia especial con un tratamiento diferente, puesto que estará centrado tanto en los grandes jugadores y torneos, como en protagonistas y éxitos más modestos, sobre todo del fútbol español.

Mi antiguo blog, "Citius, Altius, Fortius", seguirá funcionando, pero ahora las entradas estarán centradas en el resto de deportes. El fútbol queda reservado para "Al final siempre es el gol".